lunes, 18 de abril de 2016

El grosor si importa.

Recientemente, se me ha ocurrido quitarle la funda a mi iPhone 6 Plus y he descubierto, estupefacto, que es superfino y que se maneja y tiene un tacto fabuloso. También se me ha ocurrido pensar, quizás ya demasiado, desde cuando lo utilizo con funda; pues desde siempre. La conclusión es que compramos móviles extra finos para que con las funda o fundas que compramos, no nos lo hagan demasiado 'ladrillo'.
Hasta ahora, la industria auxiliar nos ofrecía innumerables alternativas, pero desde que Apple vende sus propias creaciones, parece que los teléfonos móviles debieran venir 'de serie' envueltos. De acuerdo que una funda nos permite absorber los pequeños golpes del día a día, pero eso ya deberían hacerlo los teléfonos. El placer de manejar el teléfono móvil 'a pelo', solo es comparable a hacer el amor sin preservativo.

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